Software a medida
Software a medida con IA para trabajar como ya trabaja tu empresa
Desde un asistente interno hasta un CRM o una solución de ventas completa.
A veces el problema no es tu equipo. Es la herramienta.
El CRM no refleja cómo vendéis, la información importante vive repartida, las hojas se duplican y cada solución estándar os obliga a cambiar vuestro proceso.
Construimos software a medida con IA cuando ninguna herramienta encaja bien y tiene más sentido crear una solución adaptada a vuestra operativa. Si ya existe algo estándar que resuelve tu caso, te lo decimos y te ahorras el desarrollo.
Online · 2-3 minutos · gratis y sin compromiso

Software a medida con IA para pymes y autónomos de España: desde un asistente interno o un panel de gestión hasta un CRM o una solución de ventas hecha a vuestra forma de trabajar. El software que antes solo se permitían las grandes, ahora asumible para una pyme, integrado con lo que ya usáis y tuyo cuando acabamos, no nuestro.
Qué es el software a medida con IA
No tiene por qué ser un gran sistema. Puede ser un asistente interno, un panel de gestión, una miniapp operativa, un CRM adaptado o una herramienta de ventas. La diferencia es que parte de cómo trabajáis vosotros, no de cómo trabaja una empresa genérica.
La inteligencia artificial puede ayudar dentro del producto: leer documentos, resumir, clasificar, preparar borradores, responder sobre vuestra información o ejecutar pasos definidos.
Qué construimos, del CRM al asistente
No partimos de un catálogo cerrado: dimensionamos cada solución a tu caso. El alcance lo decide el problema, no al revés.
Aplicaciones de negocio
Herramientas completas con usuarios, permisos, base de datos, interfaz e integraciones. Construimos la aplicación entera, no un parche, hecha sobre vuestro flujo real y no sobre el de una empresa genérica.
- Un CRM adaptado a vuestro proceso
- Una solución de ventas
- Un portal para clientes
- Un software interno para sustituir hojas y pasos manuales
Y cuando el caso es más acotado, lo mismo a menor escala:
Asistente interno
Responde preguntas del equipo usando documentación, tarifas, procesos o información interna, con fuentes y límites claros. Vive en el canal que ya usáis: WhatsApp, Telegram o un chat interno.
Panel de gestión
Une datos repartidos en varias herramientas y los muestra en una vista útil para decidir y hacer seguimiento, con resúmenes en lenguaje claro y avisos cuando algo se sale de lo normal.
Miniapp operativa
Una aplicación para registrar, revisar, aprobar o preparar tareas de un proceso concreto. La IA prepara el trabajo y una persona revisa y confirma. Menos pasos manuales, menos errores, y la revisión sigue siendo humana.
Agente interno
Ejecuta pasos repetibles: consultar información, preparar borradores, actualizar campos, abrir tickets o generar informes. Siempre con acciones definidas, permisos acotados y confirmación humana en lo sensible.
Cuándo tiene sentido a medida (y cuándo no)
Construir a medida es una inversión, así que conviene decidirlo con cabeza y no por impulso.
Tiene sentido cuando:
- El proceso es vuestro y estable: lleváis tiempo haciéndolo igual y va a seguir así.
- Las herramientas estándar os obligan a rodeos constantes: exportar, copiar, pegar, mantener hojas paralelas.
- Los datos están accesibles: en herramientas con API, bases de datos o, como mínimo, ordenados.
- Hay una persona interna que puede validar y probar la herramienta las primeras semanas.
- El equipo realmente va a usarlo.
No tiene sentido cuando:
- Existe una herramienta estándar que cubre bien tu caso. Pagar un desarrollo para replicar algo que ya existe rara vez compensa.
- El proceso cambia cada mes: construirías sobre arena.
- Los datos están fragmentados, en papel o sin acceso programático. Primero hay que ordenarlos.
- Cada caso es distinto y depende del ojo de una persona: si no hay patrón que repetir, no hay nada que automatizar.
Si tu caso está en el segundo grupo, normalmente conviene empezar por algo más simple: una automatización de tareas repetitivas, un chatbot acotado o una fase de consultoría para ordenar el proceso antes de construir nada. Decirte que no construyas también es nuestro trabajo, y te lo diremos antes de cobrarte por ello.
Cómo trabajamos
Alcance cerrado, construcción acotada y acompañamiento hasta que el equipo la usa solo.
- Alcance cerrado.
Qué hace la herramienta, qué no hace, qué resultado esperas y qué restricciones hay. Alcance, plazo y precio por escrito antes de empezar. Sin proyectos infinitos.
- Diseño sobre lo que ya usáis.
Integraciones (CRM, email, agenda, hojas de cálculo), dónde corren los datos y qué reglas de seguridad aplican. Aquí ya sabemos si conviene construir, configurar algo existente o una combinación.
- Construcción y pruebas con casos reales.
Probamos con datos reales o anonimizados. No basta con que funcione en una demo: tiene que aguantar los casos raros, los datos sucios y las preguntas que nadie había previsto.
- Puesta en marcha gradual.
Primero un grupo pequeño, luego el resto. Los primeros días miramos uso, errores y feedback, y ajustamos antes de abrirla a todo el equipo.
- Acompañamiento.
Nos quedamos hasta que el equipo la usa solo, con formación cuando hace falta. Después, revisiones periódicas y ajustes según el uso real.
Sabemos construir grande, y precisamente por eso casi siempre recomendamos empezar por una primera versión acotada y crecer por fases: reduce riesgo y valida el valor con poco invertido. Y pasa algo que casi siempre se pasa por alto: cuando el equipo ve que una solución hecha para ellos le quita tiempo de una tarea concreta, deja de ver la IA como algo abstracto y empieza a proponer ideas él solo.
Seguridad por diseño
Seguridad, permisos y datos
Una herramienta interna toca datos de la empresa, así que el diseño de seguridad no es un extra: es parte del alcance desde el primer día.
Solo accede a lo justo
La herramienta solo accede a lo que necesita para su tarea, ni un dato más. Definimos qué puede leer, qué puede escribir y qué queda fuera de su alcance.
Confirmación humana en lo sensible
Enviar algo fuera de la empresa, modificar datos financieros o contactar con un cliente pasa por una persona antes de ejecutarse.
Registro de cada acción
Qué hizo, con qué datos y con qué resultado. Si algo no va bien, se identifica el paso, se corrige y, si hace falta, se revierte.
Pausa inmediata
El equipo puede detener la herramienta al instante si algo no va como esperabais.
RGPD desde el diseño
Revisamos qué datos personales se tratan, dónde se almacenan y con qué proveedores hay contrato. Cuando el caso lo justifica, planteamos opciones europeas o en infraestructura propia.
La herramienta es tuya
Cuando acaba el proyecto, lo construido es tuyo: los flujos, los prompts, las configuraciones y las integraciones quedan en tu empresa, documentados para que puedas operarla o ampliarla. En cada proyecto cerramos por escrito hasta dónde llega esa propiedad —el código fuente incluido cuando aplica—, para que no dependas de nosotros si un día decides cambiar de proveedor.
Es deliberado. Nuestro negocio no es atarte: es que tu equipo trabaje mejor sin nosotros encima. El acompañamiento sigue ahí para que la herramienta siga aportando, no porque la necesites para funcionar.
Qué necesitamos de tu lado
- Un responsable interno. Una persona con autoridad para decidir, disponible unas horas a la semana durante el proyecto.
- Acceso a las herramientas implicadas. CRM, email, agenda, lo que aplique. Sin acceso no hay integración real.
- 2-3 personas que la prueben. Usuarios reales que vayan a usarla en el día a día, no solo dirección.
- Ejemplos de cómo trabajáis hoy. Correos, documentos, fichas o conversaciones que reflejen el proceso. Anonimizados si hace falta.
- Un alcance que no se mueva cada semana. Es mejor empezar acotado y ampliar después.
Cuanto más claro esté esto al empezar, menos pagas y antes lo tienes funcionando.
Cómo sabemos si funciona
Antes de construir, acordamos 2 o 3 indicadores claros y los revisamos con datos reales: tiempo ahorrado en la tarea concreta, casos resueltos sin intervención, uso real por parte del equipo. No prometemos cifras antes de medir. Y si los datos de la primera versión dicen que no compensa escalar, te lo decimos, aunque eso signifique que dejes de gastar con nosotros.
Antes de empezar
Preguntas frecuentes
¿Hacéis software completo, como un CRM, o solo piezas pequeñas?
Las dos cosas. Va desde un asistente interno que se monta en semanas hasta una aplicación de negocio completa a medida: un CRM que sigue vuestro proceso real, una herramienta de ventas, un software interno con su base de datos y usuarios. El tamaño lo decide el caso, no al revés. Eso sí: si un CRM o una herramienta estándar ya cubre vuestro caso, lo decimos y os ahorramos el desarrollo.
¿Cuándo conviene una herramienta a medida y cuándo una estándar?
Si existe una herramienta estándar que cubre bien tu caso, úsala: rara vez compensa pagar un desarrollo para replicar algo que ya existe. A medida tiene sentido cuando el proceso es vuestro, es estable y las herramientas estándar os obligan a rodeos constantes. En el diagnóstico vemos en qué grupo está tu caso antes de proponer nada.
¿Necesito equipo técnico para mantenerla?
Depende del tamaño. Una pieza interna no necesita equipo técnico para empezar: nos encargamos del diseño, la construcción y la puesta en marcha, y entregamos la herramienta documentada. En una aplicación más grande o de cara a tus clientes, definimos juntos quién la opera —nosotros, tu equipo o un mixto— y lo dejamos claro en el alcance. En todos los casos, tu equipo participa explicando el proceso, probándola y validando resultados.
¿De quién es la herramienta cuando acaba el proyecto?
De tu empresa. Flujos, prompts, configuraciones e integraciones son tuyos, con documentación para operarlos o cambiar de proveedor si lo decides. No trabajamos con dependencias artificiales.
¿Se puede conectar con las herramientas que ya usamos?
Sí, siempre que la herramienta tenga API o se pueda llegar a ella mediante una capa de integración. Analizamos primero cómo trabajáis y qué usáis (CRM, email, agenda, hojas de cálculo, sistemas de facturación) y diseñamos sobre eso, no al revés.
¿Qué pasa con los datos de mi empresa?
Se definen desde el diseño: qué datos trata la herramienta, dónde se almacenan, qué puede leer y escribir, y con qué proveedores hay contrato. Aplicamos mínimo permiso, registro de acciones y revisión RGPD. Cuando el caso lo justifica, planteamos opciones europeas o en infraestructura propia.
¿Cuánto cuesta una herramienta de IA a medida?
Depende del alcance: no cuesta lo mismo un asistente sobre tu documentación que una aplicación de negocio a medida con su propia base de datos y usuarios. Por eso no publicamos tarifas: preparamos una propuesta cerrada antes de empezar, en la que sabes qué cuesta, qué incluye y cuándo está, sin sorpresas a mitad. El primer paso para acotarlo es el diagnóstico online gratuito.
Si el software os obliga a trabajar como no trabajáis, revisemos el caso
El diagnóstico online te dice en 2-3 minutos si una herramienta a medida es tu primer paso con más sentido o si conviene empezar por otro sitio. Y si prefieres contarnos el caso, escríbenos desde el formulario y agendamos una reunión.
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